Una adolescente de 15 años de edad, falleció en Tacuarembó tras registrarse un incendio en el centro de INAU en el cual residía. Junto a ella, había otros tres adolescentes al momento de registrarse el foco ígneo. Se desconocen oficialmente las causas del incendio, aunque ya existe un informe primario emitido por la Dirección Nacional de Bomberos. Desde el sindicato de trabajadores de INAU, se denunciaron condiciones precarias de trabajo que condicionan la calidad de atención que se debería tener con los adolescentes.
Escribe: José Esteves
La muerte de una adolescente que estaba bajo su tutela, generó muchas repercusiones en la opinión pública, más aún cuando durante varios meses, vecinos residentes en la cercanía al centro, han manifestado sus preocupaciones públicamente con mensajes en diversos medios de comunicación y en redes sociales, sobre el comportamiento de los adolescentes que “afectaban” la buena convivencia social.
Tras confirmarse el fallecimiento de la adolescente, desde el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) se realizó un comunicado dirigido a la opinión pública. El incendio se había registrado el pasado lunes 19 de enero, falleciendo la adolescente el lunes 26 de enero, como consecuencia de las lesiones producidas por la intoxicación por monóxido de carbono.
La víctima estaba residiendo en el Centro de Acogimiento Familiar (CAF) Idea Vilariño, a cargo de una organización de la sociedad civil que tiene un convenio con el INAU, cuando se desató el siniestro.
Según trascendió, al momento del incendio había cuatro adolescentes en el centro. La joven fue trasladada al Hospital de Tacuarembó por inhalación de humo, quedando internada en grave estado, falleciendo seis días después.
El parte policial detalla que el foco ígneo se había registrado de una habitación destinada a dormitorio, en el cual se ubicó a una residente intoxicada por monóxido de carbono.
Tras un hecho prácticamente sin precedentes en Tacuarembó, institucionalmente, INAU emitió un comunicado dirigido a la opinión pública que establece que «desde el momento del hecho, los esfuerzos institucionales han estado destinados a la protección y acompañamiento de las y los adolescentes que se encontraban vinculados al CAFF y al acompañamiento de la familia de Alexandra.», indicó INAU en un comunicado divulgado este martes, en referencia a la joven fallecida.
Paralelamente, Inau confirmó que se continúa “investigando” para esclarecer el hecho y la existencia de eventuales responsables. “Continuamos enfocados en las acciones institucionales e interinstitucionales para esclarecer los hechos y eventuales responsabilidades», agrega el texto emitido desde INAU.

Coloquialmente, INAU expresó las condolencias a los familiares de la joven y a todas las personas afectadas por el episodio. “…nos comprometemos en avanzar en las acciones necesarias para que las niñas, niños y adolescentes puedan ejercer el derecho a vivir en familia; y que en aquellos casos excepcionales en los que no se encuentre alternativa, puedan gozar de condiciones adecuadas para su crecimiento y desarrollo», cierra el comunicado.
Según supo El Nuevo Batoví, la joven fallecida, que estaba residiendo en el instituto luego de que se estableciera que no podía seguir bajo su núcleo familiar dado que eran personas que podrían estar vinculadas al consumo y venta de estupefacientes. Al momento del incendio, se pudo establecer que estuvo varios minutos encerrada dentro de la habitación mientras el fuego se extendía alrededor.
Si bien la inhalación de monóxido de carbono fue letal, el diagnóstico de los médicos detalló que la realidad era que existían quemaduras en la terminales aéreas, donde ocurreel intercambio gaseoso final; también se conocen como los alvéolos pulmonares.
Esto último fue lo que realmente complicó su cuadro, porque la víctima no podía respirar bien y siempre debió ser asistida por oxígeno. De hecho, los partes médicos entregados al INAU daban cuenta de que la muerte de la joven era cuestión de horas. Sin embargo, sobre el incendio, las autoridades no han divulgado si fue intencional o si hubo alguna falla eléctrica que provocara las llamas.
Según el informe primario realizado por personal de bomberos de Tacuarembó, el incendio habría sido por un desperfecto en una instalación eléctrica, en una habitación contigua a donde estaba alojada la joven fallecida.
En el centro donde residía Alexandra, se atiende a adolescentes de entre 13 y 17 años y a sus familias, en caso de que estas hayan perdido o interrumpido sus capacidades de cuidado. Actualmente son siete los que pernotan y se realiza un seguimiento a más de 20 adolescentes de ambos sexos.
Según informó el director de proyectos del INAU de Tacuarembó, Darwins Montes de Oca, en el momento del incendio sólo se encontraban presentes cuatro adolescentes, y una de ellas estaba en la misma habitación que la adolescente fallecida y que pudo salir a tiempo.
Según explicó el jerarca, el centro cuenta con habilitación de Bomberos, ya que “lamentablemente” el año pasado se produjo “un incidente similar” en el recinto, aunque entonces “no hubo adolescentes afectados”. A partir de entonces se mejoró toda la instalación eléctrica de la casa. El Centro cuenta con la habilitación otorgada por Bomberos. Vale destacar que en dicha finca, hace pocos años atrás hubo otro incendio con pérdidas totales cuando la misma funcionaba como sede de la Dirección Departamental del SUNCA.
DENUNCIA POR CONDICIONES LABORALES
Desde la gremial de trabajadores de INAU de Tacuarembó, se elevó un comunicado a la opinión pública manifestando su apoyo a los funcionarios que “están atravesando la situación con profundo impacto emocional y profesional”, destacando “que en varias oportunidades han trabajado bajo condiciones que no son las más adecuadas para los adolescentes y para los propios trabajadores”.
Desde el sindicato se fue aún más profundo en el análisis responsabilizando de la situación a la institución. El sindicato detalló en su comunicado “que existen problemas estructurales que inciden directamente en la calidad de atención y el cuidado, las condiciones laborales, los recursos disponibles, la cantidad de personal, la infraestructura y las decisiones de gestión”, remarcando paralelamente que señalar eso, no es buscar culpables individuales, sino aportar a una reflexión seria y necesaria sobre la realidad del sistema y la urgencia de fortalecerlo.



